Soy lo que revela mi libreto cósmico

Fascinación por los Planetas
y las Estrellas

bajo la bóveda celeste
observatorio

El planetario Humboldt, el mejor lugar de contacto con el Universo

Desde que tengo uso de razón, recuerdo estar siempre haciéndome preguntas, sobre el funcionamiento del Cosmos ¿Cómo se sostienen los Planetas en el Universo? ¿De qué están hechos? ¿Quién los creó? ¿Quién sostiene los hilos que dirigen nuestro “destino”? ¿Existe alguién o algo superior que controla nuestras vidas?

Nací en Caracas y mis primeros contactos con el cosmos y las estrellas surgió con un pequeño libro de ESTRELLAS Y PLANETAS de la biblioteca de mi casa. En él escribí mis primeras líneas, letras y palabras, lo abría con frecuencia y una vez que aprendí a leer y escribir, era lectura de práctica obligada.

Nací con el Sol en los últimos grados de Géminis, Ascendente y Luna en Tauro, con el deseo de mi alma por expresar mi identidad a a a través de la palabra y la Comunicación. Sin embargo, la vida me ha llevado por diferentes rumbos, cuyo camino, sin duda, me ha traido hasta el punto donde me encuentro ahora, recorrido del que estoy en plena Gratitud. 

La otra forma de encontrarme con las estrellas, era cuando mi papá me llevaba de visita al Planetario Humboldt, en el Parque del Este, en mi ciudad Natal, Caracas. Las pocas veces que fui, ya que no siempre teníamos la suerte de encontralo abierto, recuerdo disfrutar plenamente de la narración sobre las constelaciones, planetas y estrellas visibles en nuestra bóveda celeste. 

La Eterna buscadora de respuestas

La curiosidad por las estrellas y los planetas, continuó creciendo conmigo, y con los años. Siempre he disfrutado ver el cielo estrellado, carente de luz, y atenta de tener la fortuna de ver alguna estrella fugaz cruzar el cielo nocturno. He tenido la fortuna de ver al menos tres, a lo largo de mi vida. Solía mirar la luna por la noche, disfrutar del fenómeno de los eclipses, sin tener idea de su significado, tan amplio, profundo y trascendente.  Fue entonces, cuando entender cómo funcionaba todo aquello se convirtió en un gran desafío, y comenzó la verdadera búsqueda de los secretos guardados en el lenguaje de las estrellas, y su libreto cósmico.  Apenas llegaba a los 20 años.

Mi incesante necesidad de respuestas acerca del universo, la existencia, mi vida, mi mundo emocional y mis vínculos, me condujo a ella. Cuando el internet estuvo a mi alcance, comenzó una intensa e imparable búsqueda de información.

El primer contacto con mi Mapa Natal, llegó cerca de los 20 años, a través de software descargables y páginas gratuitas con interpretaciones bastante genéricas, que para aquel entonces, consideraba no del todo acertadas,  porque no me identificaba con lo que conocia de mi. 

Otros representaban una revelación de aspectos de mi personalidad que desconocía en absoluto, confieso que saberme ascendente Tauro, me sorprendió bastante. El camino de autoconocimiento apenas comenzaba. El interés por entender la influencia del universo en nuestras vidas, y descubrir aún más de mi misma y de todo lo que me rodeaba, se había despertado.

Cuán lejos estaba de saber cómo funciona en realidad y cómo nos va mostrando nuestro desarrollo en todos los ámbitos de la vida, a lo largo de los años, con una increíble y fascinante precisión. La astrología nunca ha dejado de sorprenderme. 

 

Autoconocerse es un Viaje fascinante hacia nuestro mundo interior, dónde se esconde una profunda riqueza por descubrir

El mundo Holístico: La sanación en mis manos

Ese deseo de encontrar respuestas, me llevó a buscar ayuda espiritual, de modos poco convencionales. Me gusta explorar y experimentar con la libertad del espíritu. Así conocí, además de la astrología, la meditación, el péndulo, la radiestesia, la sanación energética, los chakras, el Feng shui, los cristales, el tarot y por último el Reiki.  

Incorporé a mi vida, una a una estas prácticas, mientras acudía a grupos de meditación semanalmente, me hice Sanadora Pránica®. Me formé en Radiestesia, estudié y aplique el Feng Shui en mi diario vivir durante varios años, la meditación era parte de mi estilo de vida.

Conocí a grandes y sabios maestros de Vida, que hoy atesoro en mi corazón. Gladys Ibarra, el Maestro Dunas, Ely Rodríguez, Marinela Ramírez, Zoe del Museo de las Piedras Marinas Soñadoras, son algunos de ellos. 

 

Incorporé a mi vida, una a una estas prácticas, mientras acudía a grupos de meditación semanalmente. Me hice Sanadora Pránica®, me formé en Radiestesia, estudié y aplique el Feng Shui en mi diario vivir durante varios años.

Por último, tomé la formación de Reiki Usui Tibetano, de la Mano del Maestro Dunas, con quien descubrí que compartía una conexión laboral. Logré completar dos de los tres Niveles. Confieso que quise aplicar estas prácticas con un poco de desorden, muy al modo piscis, dónde está mi nodo Sur. Y tanta información fue muy difícil de digerir para mí. Lo dejé por un tiempo, hasta tener la madurez para retomarlo con la disciplina que merece. Y el universo volvió a colocarme de nuevo en el mismo lugar, pero con una visión diferente. 

Paradójicamente, la Astrología, que tanto me apasionaba, había quedado postergada en mi lista de deseos de aprendizaje. El Motivo: estaba fuera de mi alcance económico en ese momento. 

Un sueño que quedó detenido en el tiempo, hasta que sonó el despertador evolutivo. Llegando con el ingreso de Urano en Tauro (mi ascendente) en 2019,  para sacarme de mi burbuja de distracción, aislamiento y evasión, en la que había elegido refugiarme. Y la manifestación no se hizo esperar, con el cambio de ejes nodales.

Lisbeth y Consciencia Astrológica​

Comenzó así...

Una Marca, una identidad

El Nacimiento de Consciencia Astrológica vino de la mano de Urano en Tauro, durante una temporada de eclipses, cuando los nodos estaban a punto de cambiar de signo, de Géminis a Tauro. Nace de una propuesta inesperada, que conectó con actividades por las que había sentido interés desde muy joven.  

El día que recibí la propuesta que dio pie a este nacimiento, me tomó totalmente desprevenida. Vino de la mano de una amiga terapeuta, quien fue contactada por una periodista directora del diario El Faro de Puerto Cabello, para preguntarle si conocía a un astrólogo que quisiera escribir una columna semanal en la página web del diario. Ella le comentó que efectivamente conocía una astróloga que la podía ayudar, y la puso en contacto conmigo. 

Confieso que esa propuesta me sorprendió, me abrumó, y me desafió. Pero despertó una llama en lo profundo de mi alma, que estuvo guardadita durante mucho tiempo. Como buena geminiana, siempre, siempre he sentido interés por la comunicación, y el libro que acompañaba al de Estrellas y Planetas en mi infancia, era uno de Radio, Prensa y Televisión, curiosa combinación no.  Lo que nos interesa de niños, habla del impulso de nuestra alma, con una gran contundencia.

Tomé muy en serio la propuesta, y me hice una pregunta ¿Porqué no? Porque no dar ese salto y experimentar, con mucha responsabilidad, compromiso y más estudio, eso sí.  Inmediatamente, volvieron a mi memoria las frases que había leído en mis primeros informes de interpretación de mi carta astral, que no creía posibles. Allí estaba el universo, mostrándome el camino, al que de un momento a otro, cuando estuviera lista, llegaría. Después comprendí que solamente fue el medio para atravesar un proceso de transición, que había iniciado sin darme cuenta. 

A partir de allí, después del primer contacto, y de una propuesta un poco alejada de los típicos horóscopos de revista dominical, comenzó todo.  Esa propuesta necesitaba un nombre, un correo, una cara y así fue como comenzó a tomar identidad, mi proyecto debía tener una MARCA. Acto seguido, comenzó un ejercicio que se me hace muy cómodo, ESCRIBIR, lo has notado?.

Escribí una larga lista de nombres, tenía que ser único, que conectara con mi carta, con mi esencia, con mi propósito. Porque, si acaso no lo sabías, nuestros emprendimientos son una extensión de nosotros mismos, y la conexión debe ser genuina, real y auténtica. Sin embargo, el nacimiento, el momento, fue algo más bien intuitivo. No obstante, en la elección del nombre tomé en consideración, algunos elementos muy relevantes de mi configuración personal, Quirón y la Luna en la casa 12, la casa del servicio y de los talentos ocultos, Urano en Escorpio, planeta asociado a la astrología, en la casa 6 la otra casa del servicio, y Acuario en lo alto de mi carta, dirigiendo mi casa 10. No quiero profundizar en explicaciones técnicas, pero lo que si puedo decirte es que la sincronía de mi mapa natal, con la carta de nacimiento de esta idea, es asombrosa. 

Así aparecieron dos energías, Luna (Inconsciente) y Sol (Yo Consciente) , en la larga lista se repite Libreto Cósmico tres veces, y luego CONSCIENCIA ASTROLÓGICA.  Lo que originó la elección fue «Ayudarte a tomar consciencia de tus energías cósmicas, desde lo profundo de tu inconsciente, para hacerte consciente de ti mismo, de quién eres, de dónde vienes y hacia dónde vas». Habiendo tomado forma, salió a la luz. Consciencia Astrológica, Astrología al servicio del Autoconocimiento.

Astrología al Servicio del Autoconocimiento

Pero este proyecto vas más allá, la búsqueda  de mi IKIGAI en pleno apogeo, me hizo caer en cuenta de que estas tres cosas: LA ASTROLOGIA, EL DISEÑO Y LA COMUNICACION  a través de la tecnología formaban la TRIPLETA PERFECTA para el proyecto que surgió en mi mente, un tiempo después:  PROGRAMA VESTA, y que nace del proceso que yo misma experimenté cuando nació CONSCIENCIA ASTROLOGICA.

Mision

Proporcionar a las personas una herramienta terapéutica de autoconocimiento, crecimiento y transformación para encontrarse consigo mismos, con su esencia, con sus talentos, sus luces sus sombras para expandir todo su potencial.

Vision

Ser contibución para la humanidad ayudando y sirviendo con una ayuda terpeutica que impulse el crecimiento y desarrollo personal para una vida de bienestar y despertar de consciencia

Valores